Daniela Iturra llegó a Portas por recomendación de su colegio, tenía buenas notas y era una de las esperanzas para ingresar a la educación superior. No conocía el trabajo de Portas. “Llegué en blanco y con el tiempo me di cuenta de lo importante que sería para mí”. Hace unas semanas se licenció en Artes y Humanidades con major en Gestión Cultural y major en Estudios Patrimoniales y Conservación de la Universidad Católica… Hoy no es la misma Dani que llegó hace unos años y en esta entrevista repasamos sus principales aprendizajes.

¿Qué te llamó la atención de Portas?

Me pareció sumamente relevante el acompañamiento personal. Yo no tengo referentes familiares que hayan pasado por la educación superior y cuando entré a la universidad tenía miedo porque no sabía cómo enfrentar este mundo nuevo. No podía asumir este desafío sola. Si tenía algún problema en algún ramo o con algún profesor, no tenía a quién recurrir, porque mi mamá no vivió este proceso. Afortunadamente tuve la suerte de encontrar acá un sustento y a personas que me ayudaron a ver más opciones, desde distintos puntos de vista.  Uno se puede tropezar con muchas piedras y no sabes si vas a poder pararte. Hay mucha frustración y ansiedad de por medio. En Portas me encontré con tantas personas y no me sentí un bicho raro. Éramos todos iguales y en esa igualdad encontrabas el soporte para ponerte de pie y seguir el camino.

¿Hay un cambio en tu personalidad?

Crecí mucho en la confianza en mí misma. La Dani de ahora es insistente, puede hacer de todo. La Dani del pasado era insegura, no se creía el cuento y se sentía poca cosa.  Ahora confío mucho en mí, sé que soy inteligente y que tengo todas las capacidades para lograr mis objetivos.

¿Cuál es tu mejor recuerdo en Portas?

En la segunda jornada de Portas en 2016 trabajamos en grupo y teníamos que hablar del otro y por supuesto mis compañeros tuvieron que hablar de mí. Y ahí, por primera vez, me di cuenta de lo que yo significa para otras personas. Eres un sol, eres una mujer power me dijeron. Nunca antes lo había escuchado y me sentí muy importante, muy querida y valorada.

¿Qué significó ingresar y terminar tus estudios en la educación superior?

Marcó mi historia, abrió mis horizontes y me hizo pensar el mundo desde otra arista. Gracias a los estudios superiores adquirí herramientas que me permitirán mejorar la sociedad, porque sé que ahora es posible, sólo tengo que poner de mi parte para que así sea. Y de eso me di cuenta el 2016, cuando me percaté de que estaba mirando las cosas de distinto modo, me sentía más adulta y me dije a mí misma: Dani, estás creciendo.

¿Cómo defines a Portas?

Portas es una institución que te toma de la mano y te ayuda a caminar en un camino que tiene muchas piedras, pero gracias al apoyo sabes que llegarás a buen puerto. Agradezco que me hayan enseñado a creer en mí y a desafiar a la sociedad cuando te dice que no eres capaz, porque sí lo somos.