Karla Vargas, estudiante de intercambio en México

Portas ayuda a transformarte en una persona integral

Karla tiene 22 años y es oriunda de Los Andes. Ella siempre tuvo el sueño de ingresar a la educación superior, “cuando entré a media mi sueño siempre fue llegar a la universidad”. En los últimos años de colegio decidió estudiar derecho, “y gracias a las becas que pude obtener y al apoyo de mi familia, logré entrar a la Universidad de Chile”. Ella confiesa que ha tenido un buen desempeño, “acabo de pasar a quinto año y no me he echado ningún ramo debe ser porque me encanta lo que estudio, es una carrera muy útil, me he dado cuenta que voy a poder trabajar en muchos campos y eso me gusta. Además, el derecho te permite poder ayudar a las personas que necesitan apoyo legal”.

Karla es la primera profesional de su familia ya que su padre es temporero “trabaja en la época de la cosecha de frutas y también en fundos ubicados en Los Andes y mi mamá es cocinera, trabaja en un restaurant y cocina muy rico”, cuenta entre risas. Tiene una hermana menor que aún está en el colegio y sabe lo importante que es predicar con el ejemplo, “siento que le estoy abriendo el camino para que Brenda y mis primos también puedan entrar a la Universidad”.

Un sueño hecho realidad

“Desde que ingresé a la Universidad, tuve ganas de hacer un intercambio, y siempre estuve atenta viendo cómo poder lograrlo. Sentía que era difícil por el hecho que se necesita mucho dinero para salir fuera de Chile, pero con el tiempo empecé a averiguar y vi que existían becas a las cuales uno puede optar a pesar de no tener los recursos económicos”. Entonces su primer paso fue postular a la plataforma de la Universidad “que te permite el ingreso en Universidades extranjeras y también postulé a la beca de un banco y éste me la otorgó y me permitió viajar sin incurrir en gastos personales”.

Fue así que Carla partió a hacer un semestre en México, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). “Tomé ramos que se pueden convalidar en mi Universidad, son ramos electivos de formación general que están muy relacionados con el derecho, pero me abren un campo y me permiten conocer como los mexicanos tratan los temas legales”. Con orgullo Carla expresa que va a estar en la Universidad más antigua de Latinoamérica, “eso es lo que más me llamó la atención, tiene más de 500 años de antigüedad y es enorme, es la universidad con las sedes más grandes, es como una ciudad universitaria”. Aparte de la antigüedad de la UNAM, siempre quiso viajar a México por su historia, cultura y “me interesa conocer este país, entonces a fines de mayo que termina el primer semestre espero conocer la ciudad y el país”. Al preguntarle qué opinan sus padres, Carla comenta que“mis papás están con un poco de miedo, pero también muy felices y orgullosos, dicen que es parte de la vida y debo hacer esto”.

Portas

“Yo estoy muy agradecida de la Fundación, la formación en habilidades blandas que me entregaron me motivó a conocerme a mí misma y me permitió desempeñarme bien, llevar la vida universitaria de buena manera porque siempre me sentí respaldada. Además, conocí gente buena, buenos guías y compañeros que son lo mejor que podría haber conocido en el último tiempo y que me han enseñado tanto como yo también espero haberles aportado para así haber crecido todos juntos. Además de la ayuda económica te ayudan a transformarte en una persona integral y es lo que todos buscamos al final”.

Comparte esta noticia

Karla Vargas, estudiante de intercambio en México

Portas ayuda a transformarte en una persona integral

Karla tiene 22 años y es oriunda de Los Andes. Ella siempre tuvo el sueño de ingresar a la educación superior, “cuando entré a media mi sueño siempre fue llegar a la universidad”. En los últimos años de colegio decidió estudiar derecho, “y gracias a las becas que pude obtener y al apoyo de mi familia, logré entrar a la Universidad de Chile”. Ella confiesa que ha tenido un buen desempeño, “acabo de pasar a quinto año y no me he echado ningún ramo debe ser porque me encanta lo que estudio, es una carrera muy útil, me he dado cuenta que voy a poder trabajar en muchos campos y eso me gusta. Además, el derecho te permite poder ayudar a las personas que necesitan apoyo legal”.

Karla es la primera profesional de su familia ya que su padre es temporero “trabaja en la época de la cosecha de frutas y también en fundos ubicados en Los Andes y mi mamá es cocinera, trabaja en un restaurant y cocina muy rico”, cuenta entre risas. Tiene una hermana menor que aún está en el colegio y sabe lo importante que es predicar con el ejemplo, “siento que le estoy abriendo el camino para que Brenda y mis primos también puedan entrar a la Universidad”.

Un sueño hecho realidad

“Desde que ingresé a la Universidad, tuve ganas de hacer un intercambio, y siempre estuve atenta viendo cómo poder lograrlo. Sentía que era difícil por el hecho que se necesita mucho dinero para salir fuera de Chile, pero con el tiempo empecé a averiguar y vi que existían becas a las cuales uno puede optar a pesar de no tener los recursos económicos”. Entonces su primer paso fue postular a la plataforma de la Universidad “que te permite el ingreso en Universidades extranjeras y también postulé a la beca de un banco y éste me la otorgó y me permitió viajar sin incurrir en gastos personales”.

Fue así que Carla partió a hacer un semestre en México, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). “Tomé ramos que se pueden convalidar en mi Universidad, son ramos electivos de formación general que están muy relacionados con el derecho, pero me abren un campo y me permiten conocer como los mexicanos tratan los temas legales”. Con orgullo Carla expresa que va a estar en la Universidad más antigua de Latinoamérica, “eso es lo que más me llamó la atención, tiene más de 500 años de antigüedad y es enorme, es la universidad con las sedes más grandes, es como una ciudad universitaria”. Aparte de la antigüedad de la UNAM, siempre quiso viajar a México por su historia, cultura y “me interesa conocer este país, entonces a fines de mayo que termina el primer semestre espero conocer la ciudad y el país”. Al preguntarle qué opinan sus padres, Carla comenta que“mis papás están con un poco de miedo, pero también muy felices y orgullosos, dicen que es parte de la vida y debo hacer esto”.

Portas

“Yo estoy muy agradecida de la Fundación, la formación en habilidades blandas que me entregaron me motivó a conocerme a mí misma y me permitió desempeñarme bien, llevar la vida universitaria de buena manera porque siempre me sentí respaldada. Además, conocí gente buena, buenos guías y compañeros que son lo mejor que podría haber conocido en el último tiempo y que me han enseñado tanto como yo también espero haberles aportado para así haber crecido todos juntos. Además de la ayuda económica te ayudan a transformarte en una persona integral y es lo que todos buscamos al final”.

Comparte esta noticia