Opinión en Cooperativa: «La trampa de la cesantía ilustrada: ¿Por qué reducir la educación al vaivén del mercado?»

En una nueva columna de opinión publicada en Cooperativa, María Eugenia López Zalaquett, Directora Ejecutiva de Fundación Portas, reflexiona sobre la denominada “cesantía ilustrada” y cuestiona una narrativa que reduce el valor de la educación superior a las posibilidades inmediatas de inserción laboral.

Bajo el título “La trampa de la cesantía ilustrada: ¿Por qué reducir la educación al vaivén del mercado?”, la autora reconoce las dificultades que enfrentan miles de jóvenes para acceder a empleos y remuneraciones acordes con su formación. Sin embargo, advierte que el desempleo responde también al dinamismo económico y a la inversión, mientras que la educación transforma de manera permanente las trayectorias personales, especialmente entre quienes son la primera generación de sus familias en ingresar a la educación superior.

La columna plantea que el desacople entre la formación y el empleo debe abordarse desde una responsabilidad compartida. Las instituciones educativas deben actualizar sus programas, fortalecer la pertinencia de la formación y vincularse con su entorno, mientras que el sector productivo debe anticipar sus necesidades, colaborar con actores educativos y generar oportunidades para el talento disponible.

Lee la columna completa en Cooperativa aquí: “La trampa de la cesantía ilustrada: ¿Por qué reducir la educación al vaivén del mercado?”

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Opinión en Cooperativa: «La trampa de la cesantía ilustrada: ¿Por qué reducir la educación al vaivén del mercado?»

En una nueva columna de opinión publicada en Cooperativa, María Eugenia López Zalaquett, Directora Ejecutiva de Fundación Portas, reflexiona sobre la denominada “cesantía ilustrada” y cuestiona una narrativa que reduce el valor de la educación superior a las posibilidades inmediatas de inserción laboral.

Bajo el título “La trampa de la cesantía ilustrada: ¿Por qué reducir la educación al vaivén del mercado?”, la autora reconoce las dificultades que enfrentan miles de jóvenes para acceder a empleos y remuneraciones acordes con su formación. Sin embargo, advierte que el desempleo responde también al dinamismo económico y a la inversión, mientras que la educación transforma de manera permanente las trayectorias personales, especialmente entre quienes son la primera generación de sus familias en ingresar a la educación superior.

La columna plantea que el desacople entre la formación y el empleo debe abordarse desde una responsabilidad compartida. Las instituciones educativas deben actualizar sus programas, fortalecer la pertinencia de la formación y vincularse con su entorno, mientras que el sector productivo debe anticipar sus necesidades, colaborar con actores educativos y generar oportunidades para el talento disponible.

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