Vivianne Ramos, becada Portas, estudiante y trabajadora part time:

Hoy siento que por fin estoy siendo yo, recién encontré la Vivi

Vivianne Ramos, tiene 20 años y está en tercer año de Contador Auditor Público en la Universidad Diego Portales.

Vivi, como le dicen, vive con su mamá y hermana ya que sus padres se separaron hace poco más de un año.

“Me costó bastante tomar el ritmo de estudiar y trabajar al mismo tiempo”

Con la separación de sus padres, Vivi se vio en la necesidad de trabajar. Fue así que en septiembre del año pasado empezó a trabajar en el Líder Express que se encuentra en la estación San Miguel. Su trabajo es ser reponedora y atender público en el área de carnicería. “Yo igual quería empezar a trabajar hace rato por mí y se dio esta oportunidad”. Al preguntarle cómo gestiona su tiempo nos expresa que no es tarea fácil. “El semestre pasado fue complicado porque estudiaba de lunes a sábado y trabajaba los viernes, sábados y domingos, de 1630 a 23hrs. Me costó bastante tomar el ritmo de estudiar y trabajar al mismo tiempo y aún me es difícil. Me faltaban horas en el día, muchas veces me quedaba dormida arriba de los cuadernos por el cansancio”. Pero Vivi se caracteriza por mirar siempre el vaso medio lleno y con una sonrisa comenta, “pero como tomo micro y metro para llegar a la Universidad aprovechaba ese tiempo, que es como una hora, para estudiar y además cuento con unos compañeros de lujo que siempre me ayudaron mucho”.

Aunque la encanta su trabajo, Vivi tiene claro que es un desgaste tanto físico como psicológico. “Al ser reponedora debo encargarme de la vitrina, lo que significa pedir las cajas y botar la basura. Y también hay un lado más de relaciones interpersonales que hago porque también soy vendedora”. Cuando atiende a público se ha topado con todo tipo de personas, “hay gente que no dan ganas de atenderlas, ni siquiera saludan y eso que decir hola es gratis”. Vivi, con tristeza confirma que existe gente poco educada, con un mal trato, lo que la desgasta psicológicamente, pero todo se compensa cuando llegan sus “caseros” y la saludan con una gran sonrisa; “hay muchas personas que me conocen y siempre me piden “lo de siempre”, además me felicitan y eso es impagable ya que me doy cuenta que estoy haciendo bien mi pega. Es una gran satisfacción”. Su amabilidad y buen trato ha hecho que su jefa le haya informado que seguramente pasará a contrato indefinido en marzo.

“Portas es mi segunda familia”

Al preguntarle qué ha significado Portas para ella, Vivi dice que no sabe cómo explicarlo con palabras, “es como mi segunda familia, es algo muy especial”.

Para ella Portas logró “sacar algo de mi interior que antes yo no sabía cómo expresarlo. Yo siempre fui muy tímida y cuando me transformé en becada de Portas tuve que empezar a desarrollar mi personalidad, mi comunicación con los otros, diferenciar las actitudes cuando trataba con distintas personas. Esto me ha ayudado bastante, sobre todo en la comunicación que debo tener con mi entorno. Hoy siento que por fin estoy siendo yo, recién encontré la Vivi”. Antes Vivi no hablaba con nadie, “si me decían “hola” yo contestaba solamente “hola” y nada más, y ahora si no me hablan yo me acerco a hablar, pregunto y yo misma entablo una conversación”.

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Vivianne Ramos, becada Portas, estudiante y trabajadora part time:

Hoy siento que por fin estoy siendo yo, recién encontré la Vivi

Vivianne Ramos, tiene 20 años y está en tercer año de Contador Auditor Público en la Universidad Diego Portales.

Vivi, como le dicen, vive con su mamá y hermana ya que sus padres se separaron hace poco más de un año.

“Me costó bastante tomar el ritmo de estudiar y trabajar al mismo tiempo”

Con la separación de sus padres, Vivi se vio en la necesidad de trabajar. Fue así que en septiembre del año pasado empezó a trabajar en el Líder Express que se encuentra en la estación San Miguel. Su trabajo es ser reponedora y atender público en el área de carnicería. “Yo igual quería empezar a trabajar hace rato por mí y se dio esta oportunidad”. Al preguntarle cómo gestiona su tiempo nos expresa que no es tarea fácil. “El semestre pasado fue complicado porque estudiaba de lunes a sábado y trabajaba los viernes, sábados y domingos, de 1630 a 23hrs. Me costó bastante tomar el ritmo de estudiar y trabajar al mismo tiempo y aún me es difícil. Me faltaban horas en el día, muchas veces me quedaba dormida arriba de los cuadernos por el cansancio”. Pero Vivi se caracteriza por mirar siempre el vaso medio lleno y con una sonrisa comenta, “pero como tomo micro y metro para llegar a la Universidad aprovechaba ese tiempo, que es como una hora, para estudiar y además cuento con unos compañeros de lujo que siempre me ayudaron mucho”.

Aunque la encanta su trabajo, Vivi tiene claro que es un desgaste tanto físico como psicológico. “Al ser reponedora debo encargarme de la vitrina, lo que significa pedir las cajas y botar la basura. Y también hay un lado más de relaciones interpersonales que hago porque también soy vendedora”. Cuando atiende a público se ha topado con todo tipo de personas, “hay gente que no dan ganas de atenderlas, ni siquiera saludan y eso que decir hola es gratis”. Vivi, con tristeza confirma que existe gente poco educada, con un mal trato, lo que la desgasta psicológicamente, pero todo se compensa cuando llegan sus “caseros” y la saludan con una gran sonrisa; “hay muchas personas que me conocen y siempre me piden “lo de siempre”, además me felicitan y eso es impagable ya que me doy cuenta que estoy haciendo bien mi pega. Es una gran satisfacción”. Su amabilidad y buen trato ha hecho que su jefa le haya informado que seguramente pasará a contrato indefinido en marzo.

“Portas es mi segunda familia”

Al preguntarle qué ha significado Portas para ella, Vivi dice que no sabe cómo explicarlo con palabras, “es como mi segunda familia, es algo muy especial”.

Para ella Portas logró “sacar algo de mi interior que antes yo no sabía cómo expresarlo. Yo siempre fui muy tímida y cuando me transformé en becada de Portas tuve que empezar a desarrollar mi personalidad, mi comunicación con los otros, diferenciar las actitudes cuando trataba con distintas personas. Esto me ha ayudado bastante, sobre todo en la comunicación que debo tener con mi entorno. Hoy siento que por fin estoy siendo yo, recién encontré la Vivi”. Antes Vivi no hablaba con nadie, “si me decían “hola” yo contestaba solamente “hola” y nada más, y ahora si no me hablan yo me acerco a hablar, pregunto y yo misma entablo una conversación”.

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