Alejandra Espinoza estudió ingeniería civil en obras civiles en la USACH y actualmente trabaja hace tres años en Fluor Chile Ingeniería y Construcción S.A. Llegó a esa empresa cuando hizo su práctica profesional y ahora se desempeña como ingeniera estructural en más de un proyecto. De su paso por Portas y de cómo una mujer se hace camino en el mundo de la minería conversamos en la siguiente entrevista,

¿Cómo es trabajar en un área donde hay pocas mujeres?
No me ha costado mucho. Me he acostumbrado bien. Puede ser porque en la universidad también había más hombres en la carrera. Hasta el momento, con las personas que he trabajado, no han hecho muchas diferencias conmigo. Pero sí, en ciertas cosas, algunas personas pueden tender a subestimar tu trabajo porque vienes saliendo de la universidad y además eres mujer. Eso no pasa tanto si eres hombre.

¿Qué desafíos te ha tocado enfrentar como mujer en este rubro?
Un desafío es que no subestimen tus capacidades y que dejen ver todo tu potencial. Pero el mayor problema es que tu carrera, por ser mujer, está limitada en ciertos aspectos.Todos te dicen que tienes que hacer cosas a cierta edad, porque después vas a ser mamá y no vas a poder. El tema mujer y maternidad en este rubro es importante. Es un tema para la mujer trabajar y ser mamá.

¿Cómo podrían incluir a más mujeres en esas áreas?
Las empresas mineras están pidiendo una cuota mínima de mujeres en sus equipos. Un porcentaje de colaboradores en la minería tienen que sí o sí ser mujeres. Ahora hay más profesionales contratadas que, además, están optando a cargos gerenciales para potenciar su voz en los altos mandos.

¿Por qué elegiste esa carrera?
Desde niña me gustó el mundo de la construcción e investigué hasta que llegué a ingeniería civil en obras civiles. Esta profesión me permite trabajar en la oficina y en terrenos. Puedo desempeñarme en diferentes cosas. Ahora trabajo en minería, pero puedo hacerlo en planificación, haciendo caminos, sentada en una oficina, entre otras cosas. Así que elegí algo que me permita hacer diversas cosas, pensando en que mis gustos laborales pueden ir variando con el tiempo. Pero, elegí muy chica esta carrera. En octavo básico ya sabía lo que quería.

¿Cómo Portas apoyó tu formación como profesional?

Portas me ayudó mucho en la formación de habilidades blandas. En el colegio, si bien no tenía problemas graves de comunicación, sí tenía dificultades para relacionarme con mis pares. Actualmente, en mi trabajo, necesito interactuar con muchas personas para cumplir objetivos y lograr mi trabajo. El tiempo que pasé en Portas me ayudó a aprender a comunicarme, a relacionarme con otros, a plantear mi opinión e ideas de forma clara. Al mismo tiempo, en el proceso universitario, me apoyaron psicológicamente para tomar seguridad y desempeñarme bien en el trabajo.

¿Cuál es tu sueño profesional?
Me gustaría aportar desde la ingeniería, desde lo que sé, a mejorar la calidad de vida de las personas. Desempeñarme en lo que yo hago, pero impactando directamente en las personas. Y quizás, si sigo trabajando en minería, me gustaría que se pueda ser más amigable con el medio ambiente.