Fernando Sánchez es becado Portas y llegó a la Fundación hace cinco años. A través de su testimonio nos cuenta cómo logró elegir una carrera que le encanta y además mantenerse en la Educación Superior.

Durante este fin de semana cuando miles de chilenos estaban pendientes de ir a votar para después ver el partido entre Chile y Alemania, nuestros becados estuvieron apoyando a Portas en la colecta en la Parroquia San Juan Apóstol. En esta ocasión Fernando Sánchez, en cada Misa, compartió su testimonio con los feligreses de cómo Portas lo ayudó a no desertar su carrera universitaria. A continuación queremos compartir con ustedes lo que escribió.

Me llamo Fernando, soy estudiante de Pedagogía en Matemática de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, el primer miembro de mi familia en estudiar en la educación superior y hace cinco años que soy uno de los becados de Fundación Portas.

Vengo de la comuna de Puente Alto, crecí en un contexto social vulnerable, en el que la violencia y delincuencia son el pan de cada día. Mi padre es el sustento de la familia y su educación escolar incompleta lo lleva a optar al sueldo mínimo, muchas veces insuficiente para mantener a una familia de cuatro integrantes.

Pude haber sido uno de los cientos de jóvenes en Chile que se quedan en el camino, debido a las precariedades económicas y al ambiente delictual que siempre me ha rodeado, pero fui becado por Fundación Portas, cuyo amor, comprensión y fidelidad han estado presentes desde el primer minuto en que llegué allí.

Gracias a este apoyo logré mantenerme en la universidad y he participado en todos los talleres y actividades que Portas ofrece para el desarrollo de nuestras habilidades, además de recibir la beca económica que ellos nos entregan.

En fundación Portas encontré un confidente, un amigo que me ayudó a guiar y a elegir una carrera en base a mis intereses y en función de mis habilidades y destrezas, llegando hasta donde me encuentro actualmente estudiando, feliz y agradecido.

A pesar de que los primeros años no fueron fáciles en lo académico, Portas me ayudó y apoyó ante estas dificultades. El desarrollo personal y social alcanzado en Portas me ha permitido participar en diversos proyectos pedagógicos de innovación, tanto a nivel nacional como internacional. Incluso, este año tuve la oportunidad de ir a Cuba a mostrar parte de mi trabajo y aplicarlo en estudiantes del país.

Hoy les cuento mi testimonio como uno de los varios casos de éxito de la fundación. Creo que, sin el apoyo de Portas, que constantemente creen en mí y en mis sueños, tal vez, otra sería la historia.

Les quiero agradecer por leer parte de mi historia.

Queremos que más estudiantes cambien su historia.

Muchas gracias.