Desde el 2013, año en que se implementó por primera vez la PSU en nuestro país, los resultados de esta prueba estandarizada reflejan una de las peores caras de Chile y que, lamentablemente, nos llevan a liderar rankings internacionales que evidencian la enorme brecha entre ricos y pobres y que nos tienen en el podio de la desigualdad. Los resultados de esta prueba reflejan que los más afectados son las y los jóvenes que provienen de contextos más vulnerados socioeconómicamente.

Afortunadamente y tomando la evidencia de todos estos años, en las próximas semanas, el Demre presentará una serie de propuestas para cambiar y perfeccionar el actual sistema de ingreso a la educación superior. Según la información que apareció en algunos medios de comunicación, se elaboraron tres test de selección: Competencia Matemática, Competencia Lectora y Competencia Científica. Además, dos pruebas -que no son de selección- y que permitirán conocer aspectos sicoafectivos y sociales de las y los futuros estudiantes, para que las instituciones de educación superior puedan tomar decisiones respecto a los tipos de apoyo que entregarán durante el paso por la educación terciaria.

Sin duda, es una gran noticia que viene a cambiar un escenario y nivelar una cancha desigual. Pasar de una prueba de selección que sólo mide conocimientos, a una en la que se evaluarán habilidades y competencias, representa un acto de justicia para quienes no han tenido las mismas oportunidades. Se adapta al currículum, acorta brechas y responde a los requerimientos actuales, donde necesitamos jóvenes que desarrollen habilidades para la vida.

Debemos valorar la incorporación de estas nuevas mediciones, que ya fueron testeadas en más de 9 mil estudiantes que rindieron la PSU en los últimos dos años, y que según la información del Demre, arrojaron alentadores resultados. La tendencia y los esfuerzos de los países con mayor éxito en la educación se están centrando en el desarrollo de habilidades, y en Fundación Portas sabemos que es la clave del éxito para preparar a profesionales del futuro. Por lo demás, como país debemos ser responsables y justos con todos los jóvenes que deben enfrentar el duro y difícil paso desde la educación secundaria de baja calidad a la educación superior, enfrentando desde ya el primer obstáculo llamado PSU.