Belén Fernández viajaba todos los días desde su casa en Puente Alto a la Universidad de Santiago de Chile. Demoraba una hora y media en su trayecto. Muchas veces pensó que no lo lograría, pero hoy es una flamante arquitecta y engrosa la lista de las y los titulados Portas.

¿Qué impacto tuvo Portas en tu vida?

Cuando entré a Portas estaba en un momento de muchos cambios y también de muchas decisiones. Y en ese proceso la fundación jugó un rol fundamental, porque me pudo encaminar durante todo mi paso por la universidad. Agradezco siempre el apoyo en todas las etapas que viví siendo estudiante, porque fue integral. Me ayudaron desde un punto de vista académico, pero también emocional. Fueron muy decisivos en que persistiera en mi carrera. 

¿Qué fue lo más difícil en tu camino a ser profesional?

Las cosas pasan muy rápido y era todo muy nuevo, así que tuve que enchufarme muy rápido y me costó mucho. Me pedían materiales, ver programas de computación y había gente mucho más ágil o que ya estaban familiarizados. Los ramos de matemática, geometría, eran muy difíciles y yo me sentía muy frágil y con posibilidades de caer. 

¿Cómo lograste sortear esas dificultades?

Busqué apoyo en la universidad, pero no lo encontré. Entonces acá en Portas accedí a tener tutores académicos que sacaron lo mejor de mí, que se daban el tiempo para guiarme en todo lo que necesité y que me ayudaron a sacar mi carrera adelante. Es uno de los mejores recuerdos que tengo además de poder compartir con todos mis compañeros de Portas. No hacíamos distinciones entre nosotros, siempre nos acogimos unos a otros. 

¿Qué hubiese pasado sin ese apoyo? 

No sé, quizás me hubiese echado muchos ramos y me podría haber sido difícil salir de esa dinámica. Es probable que el proceso para ser la primera profesional se hubiese alargado y todo habría sido más lento. Menos mal no fue así. 

¿Qué es lo que más quieres para tu futuro?

Quiero vivir tranquila, tener una vida estable. A diario veo el esfuerzo de mis papás que aún no logran la tan anhelada estabilidad. Quiero una vida en la que yo pueda planear y no que la vida me lleve donde quiere. Me gustaría tener el control y llevar una vida plena.