Romina Santibáñez tiene 22 años, es estudiante en Pedagogía General Básica mención historia en la Universidad Católica y hoy justamente se encuentra haciendo un intercambio en Madrid. Es su primera vez fuera de Chile.

¿Romina cuéntanos cómo lograste irte de intercambio a España?

Mi proceso para llegar donde estoy fue largo y tortuoso porque la espera fue eterna. Postulé el año pasado en mayo, me enteré que quedé en octubre en la Universidad Pontificia Comillas y en noviembre recibí la carta de aceptación de ésta. Entremedio falleció mi papá y obviamente se me generaron muchos cuestionamientos: “sigo o no sigo en este proceso”. Pero mi familia fue mi apoyo principal ya que como no tuve beca de mi Universidad, tuvimos que pedir un crédito para pasajes y estadía. De hecho, yo dudé en aceptar este intercambio porque no quería encalillar a mi familia y tampoco quería dejar a mi mamá sola porque mi papá ya no estaba. Fueron muchos obstáculos, pero mi mamá me dijo: “Romina si es que las cosas se te están dando es por algo, si la Universidad te aceptó, es por algo, así es que dale; este es tu sueño y me vas a hacer muy feliz si viajas”.

Fue así como armó sus maletas y partió en esta aventura con la cual siempre soñó, que era estudiar un semestre fuera de Chile. “Desde siempre quise ir a Europa para hacer un intercambio de un semestre, no sabía qué país, pero se veía que iba a ser España por el tema del idioma. La PUC tiene muchos convenios con distintas universidades del mundo y junté los electivos que me quedaban, que eran dos, y vine a hacerlos acá en Madrid”. Llegando se enteró que podía hacer un Certificado de Relaciones Internacionales “que son cursos específicos para estudiantes de intercambio y los ramos son: Historia de España, Historia Contemporánea del Siglo XX, Literatura de la Guerra Civil Española, etc. Yo estoy haciendo cuatro ramos y dos de esos me los van a convalidar en Chile como electivos.”

Como futura profesora de historia, no dudó en inscribirse en ramos que estudian la Historia de Europa, “la Guerra Civil Española y la implicancia que tuvo en el proceso de Independencia de los países de Latinoamérica. Estos ramos me van a dar otra visión y voy a poder complementarlos con los que me enseñan en la PUC porque en mi carrera abarcan la Historia de Chile y dejan de lado la Universal.”

“Acá soy la más vieja”

“No me arrepiento de nada”, nos cuenta Romina, “a pesar que me atrasé por estar de intercambio, vale demasiado la pena; entre atrasarse un semestre o un año… filo”, exclama.

En la Universidad “he conocido gente de todos lados, de hecho, yo elegí España pensando que iba a hablar español, pero hablo inglés todo el día porque todos mis compañeros vienen de diferentes partes del mundo. Y soy la más vieja; tengo 22 años y todos mis compañeros tienen 19 años o 20; yo estoy en quinto año de carrera y ellos recién están en segundo.” Romina ha viajado a Francia y ha conocido varios lugares de España, y su grupo de amigos está compuesto por varias nacionalidades “me junto con un chico de Rusia, otro de la India y una niña de Alemania, otra de EEUU y una francesa. Y lo que más me sorprende es que la mayoría ya vivieron experiencias de intercambio en Enseñanza Media. Son realidades muy distintas ya que veo que en otros países es mucho más fácil poder tener intercambios desde la edad de 16 o 17 años.”

¿Romina cuéntame un poco de Portas y qué ha significado para ti en este proceso universitario?

Para mí Portas ha sido un apoyo fundamental en mi proceso universitario. Con lo que tuve que vivir durante el proceso de intercambio, ellos se portaron increíble, me dieron ánimo y recomendaciones. Además, en Portas he conocido prácticamente a mis mejores amigos con los que hablo todos los días. La Fundación me abrió un camino, es mi otra familia, y tengo muchos sentimientos encontrados porque sé que en algún minuto me voy a tener que ir, pero en verdad ¡no quiero! Porque me han ayudado a crecer, a madurar, me han apoyado en los minutos más difíciles como lo fue cuando murió mi papá. También fueron fundamentales cuando me eché algunos ramos porque nunca me había pasado que me sacara malas notas. Si tengo que estar en algún lugar para sentirme cómoda, protegida y bien voy a Portas.