Carta al director en El Mostrador: «Responsabilidad de la libertad académica»

Nuestra Directora Ejecutiva, María Eugenia López Zalaquett, publicó una carta al director en El Mostrador donde reflexiona sobre los resultados del reciente estudio de la Fiscalía Nacional Económica, el cual revela un dato preocupante: el 35% de las carreras de educación superior en Chile generan rentabilidad negativa para sus egresados.

En su carta, María Eugenia advierte que esta realidad no es solo un asunto estadístico, sino un tema de responsabilidad social. Cuando las instituciones crean carreras sin considerar la demanda laboral, las consecuencias recaen directamente en los jóvenes y sus familias, quienes ven comprometidos sus proyectos de vida, muchas veces sustentados en deuda y expectativas de movilidad social.

La reflexión apunta a un punto central: la libertad académica no puede desligarse de la pertinencia, la transparencia y la rendición de cuentas. De lo contrario, se continúa validando un modelo que transforma la aspiración de progreso en un riesgo económico y emocional, especialmente para quienes provienen de contextos vulnerables.

Desde Fundación Portas, sabemos que la educación superior puede —y debe— ser un camino seguro hacia el futuro. Por eso trabajamos hace 17 años para asegurar que jóvenes primera generación en la universidad cuenten con el acompañamiento académico, socioemocional y vocacional necesario para avanzar, titularse e insertarse laboralmente de forma pertinente y sostenible.

📄 Puedes leer la carta completa publicada en El Mostrador aquí.

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Carta al director en El Mostrador: «Responsabilidad de la libertad académica»

Nuestra Directora Ejecutiva, María Eugenia López Zalaquett, publicó una carta al director en El Mostrador donde reflexiona sobre los resultados del reciente estudio de la Fiscalía Nacional Económica, el cual revela un dato preocupante: el 35% de las carreras de educación superior en Chile generan rentabilidad negativa para sus egresados.

En su carta, María Eugenia advierte que esta realidad no es solo un asunto estadístico, sino un tema de responsabilidad social. Cuando las instituciones crean carreras sin considerar la demanda laboral, las consecuencias recaen directamente en los jóvenes y sus familias, quienes ven comprometidos sus proyectos de vida, muchas veces sustentados en deuda y expectativas de movilidad social.

La reflexión apunta a un punto central: la libertad académica no puede desligarse de la pertinencia, la transparencia y la rendición de cuentas. De lo contrario, se continúa validando un modelo que transforma la aspiración de progreso en un riesgo económico y emocional, especialmente para quienes provienen de contextos vulnerables.

Desde Fundación Portas, sabemos que la educación superior puede —y debe— ser un camino seguro hacia el futuro. Por eso trabajamos hace 17 años para asegurar que jóvenes primera generación en la universidad cuenten con el acompañamiento académico, socioemocional y vocacional necesario para avanzar, titularse e insertarse laboralmente de forma pertinente y sostenible.

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