Javiera Parra terminó sus estudios de Nutrición y Diétetica en la Universidad Andrés Bello. Durante su etapa universitaria luchó contra la brecha entre el colegio y la universidad y se convirtió en mamá. Tuvo que compatibilizar sus estudios y su rol de madre. 

 

¿Cómo fue tu paso por la educación superior? 

 

Fue un camino difícil. Me costó harto estudiar, adaptarme a la universidad, a la vida universitaria en sí. Cuando entré a estudiar el primer año, y como vengo de un colegio municipal, se notaba la diferencia con mis compañeros que venían de mejores colegios, que tenían mejores hábitos de estudio y materias más profundizadas de las que yo tenía. Además, entre ellos se conocían porque tenían muchas cosas en común y yo era de los pocos que no conocía a nadie. Entre ellos tenían una red de apoyo importante, porque hacían los trabajos y estudiaban juntos. A mí, en cambio, me costaba mucho más la materia. 

 

¿Qué rol juega Portas? 

 

En Portas me sentí muy apoyada y también muy  motivada. Nos impulsan a creer en que nosotros podemos y en mi caso en particular, en los acompañamientos, me enseñaron técnicas de estudio y organización del tiempo, porque eran habilidades que yo no tenía. Amo lo que hace la fundación y a todos quienes la componen.

 

¿Cómo fue compatibilizar el rol de mamá y estudiante? 

 

Fue súper difícil y en eso tuve mucho apoyo psicológico de la fundación. El embarazo de mi hijo no fue planificado y al principio me costó aceptarlo y después con el tiempo no quería separarme nunca de él. Además, fue complicado porque estaba en los ramos más duros en la universidad, casi entrando a mi internado. 

 

¿Qué te gustaría en el futuro ? 

Me proyecto en muchas cosas. Me gusta mucho mi carrera y  no me veo sólo en un camino. Me gustan todas las ramas de mi profesión.  Desde la nutrición infantil, la del embarazo, los adultos mayores y también las alergias alimentarias. Me gustaría desarrollarme en todas porque siento que tengo toda la capacidad para hacerlo . 

 

¿Qué significó para tu familia ser la primera profesional de la familia? 

Están todos orgullos de mí. Mi papá, mi mamá, mis hermanos, mis primos, todos… ¡Es una alegría inmensa. (Javiera se emociona) Es mucha emoción….  Es verdad lo que dice la Fundación, la educación abre puertas, sobre todos para quienes venimos de sectores vulnerables, donde los jóvenes no estudian y se meten en otras cosas, donde la droga se ve a flor de piel.