Francis Chaucon es socia de Fundación Portas y conoció el trabajo de la organización a través de su hermana. Esta última entregó sus datos para que la invitaran a participar como donante de la fundación, porque sabía que Francis se enamoraría de la misión de Portas. Conversamos con ella sobre sus motivaciones para ser parte de esta red de apoyo a jóvenes que sueñan con ser profesionales.

¿Por qué decidiste ser socia? 

Soy socia de varias fundaciones,  me gusta ayudar y siento un deber de colaborar con quienes lo necesitan,  sobre todo si la vida ha sido generosa con algunos más que con otros. El proyecto de Portas me maravilló. Alguna vez, hace muchos años atrás con mi marido, conversamos y soñamos con una idea como ésta; proteger a niños y jóvenes vulnerables, ayudándolos a no trabajar en etapas tan tempranas de su vida ( a mi marido le tocó hacerlo desde los 10 años) y desde esa contención, buscar las mejores vías de sanación.

¿Por qué apoyar a jóvenes que sueñan con ser profesionales? 

El estudio es la base para salir del círculo de la pobreza. Es lo que realmente importa. Tenemos muchísimos casos conocidos. Partiendo por nosotros.  Somos parte de aquellas personas que le dieron vuelta la mano al destino a través del estudio, la responsabilidad y de los sueños de querer salir adelante, superar la pobreza y marcar la transición dentro de nuestras familias. 

¿Es la educación la herramienta de movilidad social? 

Por supuesto, la más verdadera y válida de las herramientas. Mi marido, por ejemplo, es un claro ejemplo de ello. Fue la primera generación de su familia en ser profesional. Fue muy sacrificado para él, pero lo logró y gracias a eso se produjo la movilidad social.  Hoy es vicepresidente de una empresa multinacional. Y, obviamente, para nuestros 3 hijos, la universidad, los posgrados, los magíster, son caminos por recorrer.  

¿Qué significa para ti apoyar esta obra? 

Devolverle la mano a la vida. Aportar con un grano de arena para qué ojala cientos y miles de jóvenes puedan lograr motivarse a estudiar, a seguir una carrera, a pesar de los obstáculos, de lo difícil que parezca.  Es definitivamente la única forma de dejar atrás la pobreza. Es un sueño posible. 

¿Qué mensaje le entregarías a quien aún no es socio?

Invitar a la gente a conocer el proyecto de Portas. Creo que es una Fundación que dará grandes frutos. A través de la ayuda monetaria que podamos adherir es claramente visible que acá se cumple el sabio proverbio “ REGALA UN PESCADO A UN HOMBRE Y LE DARÁS ALIMENTO PARA UN DÍA, ENSÉÑALE A PESCAR Y LO ALIMENTARÁS PARA TODA SU VIDA”. Las personas ven que esto es viable, posible. Varias amigas mías, a quienes había invitado a otras iniciativas de caridad, nunca me habían apoyado como lo han hecho ahora. Ayudando en Portas, sientes que realmente estás haciendo algo muy bueno por nuestros jóvenes y por lo tanto por nuestra sociedad.