A lo largo de 8 semanas se llevó a cabo un Entrenamiento en el Cultivo de la Compasión, taller en el que participó el Área Social de Fundación Portas. Cada miércoles, y durante dos horas, el equipo se reunió con José Luis Cuevas, coach en Desarrollo Vocacional, instructor del CCT (Compassion Cultivation Trainning) y voluntario de Portas. Cuevas guió a los talleristas en torno a la discusión de qué es la compasión, cómo ampliarla, ver sus conceptos de forma vivencial, realizar meditaciones diarias y cómo incorporarla en el día a día.

“En ningún lugar nos enseñan cómo lidiar con el sufrimiento de las personas. Muchas veces estamos en situaciones donde nos toca emocionalmente lo que le está pasando al otro, y cuándo eso es muy reiterado, nos afecta y afecta a que nos podamos seguir conectando con otros. Es algo que pasa también a las personas en las fundaciones, que tienden a entregar mucho, pero nos olvidamos de cuidarnos a nosotros mismos”, explicó Cuevas, al referirse sobre la necesidad de realizar este taller a los miembros del equipo de Portas.

Del mismo modo, la actividad fue valorada por los miembros de Portas. “Fue un taller muy bueno. Pudimos establecer espacios de autocuidado, de compartir vivencias, y darnos cuenta de cómo esas experiencias propias, en algún punto también conectaban con las de los demás. Y aunque esta pandemia nos ha afectado a todos, teniendo que sostener la emocionalidad de otros (a pesar de la distancia física) también nos obligó a pasar mayor tiempo a solas, y a reencontrarnos. El taller me sirvió para renovar compromisos, con las personas, con el propósito del trabajo, la importancia de los amigos, de la familia, y también el compromiso con uno, más allá de las circunstancias, el cultivar una actitud más amable, de cuidado y la importancia de acogernos a nosotros mismos, tal como lo hacemos con los demás sin tantos cuestionamientos y exigencias”, señaló Damari Fuentealba, Coordinadora de Proyectos de Fundación Portas.